Este finde, generosamente invitados por el Yosakoi’s Lion’s club de Kochi, varios estudiantes internacionales de KUT tuvimos la oportunidad de vestirnos con las ropas tradicionales japonesas. 
Ahí aun no tenía puesta la última pieza, una especie de chaqueta con un “plumero” de cierre. Aparte de vestirnos, tomamos el té de la forma tradicional, acompañado por pastas típicas.
Además, hicimos una especie de juego que consistía en reconocer distintos tipos de incienso. Nos dieron a oler 2 previamente, y luego, sin decirnos cuales eran, 3. De esos 3, teníamos que identificar cada uno de los 2 anteriores, y cuál era el nuevo. No eran demasiado parecidos así que no tuvo mucha dificultad.
Después fuimos a comer, menu lleno de mariscos y pescados. No es mi pasión pero estaba bastante bien. Tras comer, en el mismo sitio, cada extranjero tuvo que presentarse poniendose en pie y hablando un poco por un micro. Yo, además, tuve que hacer un pequeño “discurso” que previamente me habían pedido que preparara narrando algo más aparte del “hola soy perry y vengo de perrylandia, yoroshiku”. No sabía muy bien que contar así que les conté cuatro chorraditas de Valencia y se dieron por contentos.
Tras eso, “juegos” chorras en el sitio de la comida, del estilo janken masivo, pasarse judías con palillos, etc…
Bastante curioso el día en general, y poder vestirse así es algo que no puede hacer todo el mundo, ni siquiera los japos. La sensación de dicha ropa además es muy agradable a la piel.
Para acabar el post bien, foto de grupo.
Bueno, otro día más.








